2026-10-07 · Primicias
Chawar Miske: la bebida ancestral ecuatoriana que ganó medallas en San Francisco y ya llena copas en siete estados de EE.UU.

El miske Chawar, destilado del agave andino producido por 25 familias en las faldas del Cayambe y el Cotopaxi, obtuvo medallas de plata en el San Francisco World Spirits Competition 2026 y ya se distribuye en siete estados de Estados Unidos.
Del penco andino a las barras de Nueva York hay una historia ecuatoriana que empieza con un ambientalista paseando por Cayambe y termina con medallas en uno de los concursos de destilados más respetados del planeta.
El miske Chawar es una bebida ancestral elaborada a partir del chawarmishki, la savia dulce que se extrae del agave andino. No es tequila, aunque los extranjeros inevitablemente lo llamen así: es un destilado con identidad propia, raíces precolombinas y Denominación de Origen ecuatoriana desde 2023. Su producción involucra a 25 familias de las faldas de los volcanes Cayambe y Cotopaxi, que juntas generan cerca de 13.000 botellas al año.
En mayo de 2026, las versiones Chawar Blanco y Chawar Cotopaxi obtuvieron medallas de plata en el San Francisco World Spirits Competition, una de las citas más exigentes del sector a nivel mundial. El producto ya se distribuye en siete estados estadounidenses, con presencia notable en Nueva York, Colorado, Texas y Miami. La maestra destiladora Elizabeth Guagrilla lo resume con orgullo: "Es un pedacito del Ecuador, de Yaruquí para el mundo."
Detrás de Chawar está Eliot Logan-Hines, un ambientalista que llegó al país en 2010 y encontró su vocación en una calle de Cayambe donde unas señoras vendían chawarmishki. "Al principio, las señoras desconfiaban de este gringo que quería hacer tequila", recuerda con humor. Hoy el horizonte es mucho más amplio: Argentina, Chile y China están en la mira.
La historia de Chawar es un recordatorio de que Ecuador guarda en su tierra y en su tradición productos únicos en el mundo — solo hacen falta ojos que sepan verlos y manos que sepan hacerlos florecer. Para cada emprendedor de CholitaGo, esta es una prueba más de que lo hecho en Ecuador tiene todo para conquistar cualquier vitrina, la del barrio o la del otro lado del mundo.