2026-10-06 · El Mercurio
Las emprendedoras de Checa: sombreros de paja toquilla que llegan hasta Japón

En la parroquia Checa, a las afueras de Cuenca, un grupo de mujeres sostiene a su familia y su comunidad con manos hábiles y voluntad inquebrantable: desde huertos que abastecen a la ciudad hasta sombreros de paja toquilla que viajan hasta Japón.
A pocos kilómetros del centro de Cuenca, en la pequeña parroquia Checa, el amanecer llega acompañado del olor a masa frita y café recién colado. Ahí está Laura Zhagui, que desde hace 15 años ocupa el mismo puesto en la plaza central vendiendo empanadas, quimbolitos, colada morada y morocho. No tiene local propio, pero tiene algo más valioso: el reconocimiento de toda su comunidad y una clientela fiel que no falla.
A pocos metros, Lilia Montaleza atiende su pequeño puesto de comida preparada —salchipapas, arroz relleno, papipollos— que lleva cinco años sosteniendo a su familia. Y en el sector La Dolorosa, Carmen Pizarro cosecha coliflor blanca y morada, col, maíz, lechuga y papas. Mientras cuatro de sus hermanos emigraron a los Estados Unidos, ella eligió quedarse y trabajar la tierra que heredó.
Pero quizás la historia que más sorprende es la de Marlene Pineda, del sector Cristo Rey. Marlene teje sombreros de paja toquilla —el mismo que el mundo llama "Panama hat"— junto a sus dos hermanas, siguiendo el oficio que les enseñó su madre. Cada mes produce cerca de 30 sombreros, y entre sus compradores habituales hay un cliente japonés que regresa una y otra vez a adquirir su trabajo. Desde los Andes ecuatorianos hasta el otro lado del mundo.
El mismo reportaje encontró colmenas de abejas y floristerías que florecen en silencio en esos mismos valles. Son negocios que no salen en las grandes estadísticas de exportación, pero que mueven la economía comunitaria día a día, parroquia a parroquia.
Las emprendedoras de Checa nos recuerdan que el comercio ecuatoriano no empieza en las ferias tecnológicas ni en los fondos de inversión: empieza en las manos de una mujer que, desde muy temprano, decide sostener a su familia con lo que sabe hacer mejor. En CholitaGo creemos en esas manos —y les abrimos nuestra vitrina digital.