2026-10-16 · El Universo
Nueve empresas ecuatorianas llevan pitahaya y limón al mayor escenario mundial de productos frescos

Esta semana, nueve empresas del Ecuador se presentan en el Global Produce & Floral Show 2026 en Orlando, Florida, la feria de alimentos frescos más importante del planeta. Con pitahaya, limón, banano y otras frutas exóticas, Ecuador demuestra que su oferta agrícola tiene un lugar en las góndolas del
Mientras los grandes supermercados, importadores y distribuidores de todo el mundo se reúnen en el Orange County Convention Center de Orlando, Ecuador tiene su propio rincón en el evento más importante de la industria de productos frescos. Del 14 al 16 de octubre de 2026, el Global Produce & Floral Show organizado por la International Fresh Produce Association reúne a más de 20.000 tomadores de decisión y más de 1.000 expositores. En ese escenario global, nueve empresas ecuatorianas ocupan su lugar y lucen lo mejor de su tierra.
El pabellón Ecuador alberga a C&R Agroexport, Equadragon Fruit, El Frutal, Ecuapitaia, Manamerca, Effor S.A. (Hoahu Ecuador), Icon Produce, Imperial B.C. y Pandora Farm. Entre sus estrellas destaca la pitahaya, ese fruto de piel fucsia que el mundo cada vez más demanda, acompañada por limón, banano, mango, tomate de árbol, malanga, yuca y pepino dulce — productos que vienen directamente del campo ecuatoriano a los circuitos del comercio internacional.
El Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, a través de su Oficina Comercial en Miami y en alianza con la empresa TradeBiz, acompaña a estas empresas en su misión: conectarlas con compradores potenciales y abrir puertas a nuevos mercados. La feria no es solo un espacio de exhibición; es una vitrina estratégica donde un acuerdo firmado puede traducirse en contenedores exportados, empleos generados y más ingresos para los productores detrás de cada caja de fruta.
Detrás de cada empresa que viaja a Orlando hay agricultores, técnicos de campo, empacadoras y emprendedores que apostaron por el valor de lo que Ecuador cosecha. Historias como esta recuerdan que el camino del emprendimiento ecuatoriano no solo corre por las calles de Quito, Guayaquil o Cuenca — también cruza océanos y llega, con su sabor y su calidad, a mesas muy lejos de casa.