2026-10-13 · El Mercurio
SODILIBRO cumple 35 años en Cuenca: la historia de dos economistas que cruzaron la ciudad a pie para vender libros y construyeron un legado

Comenzaron recorriendo calles, plazas e iglesias con libros bajo el brazo. Hoy, SODILIBRO es una de las librerías más reconocidas de Cuenca. Una historia de perseverancia y emprendimiento que llega a sus 35 años.
Hace 35 años, dos economistas cuencanos con más ganas que recursos tomaron una decisión que cambiaría su vida: vender libros. No en un local con vitrinas, sino caminando. Luis Peralta y Vinicio Orellana recorrieron calles, visitaron iglesias y llegaron hasta los cantones de la provincia con la convicción de que el conocimiento debía llegar donde estuviera el lector, no al revés.
Lo que comenzó como una apuesta de barrio fue tomando forma poco a poco. Cuando vieron que la idea tenía raíces, los dos socios dieron el paso que separa un negocio de un sueño: constituir una empresa formal. Así nació SODILIBRO, con nombre, estructura y la seriedad que exigen los años.
Hoy, la librería es parte del tejido cultural de Cuenca. En una ciudad que alguna vez vivió rodeada de librerías —Siglo XX, Continental, Politécnica, entre otras— SODILIBRO sobrevivió a los cambios del mercado, a la era digital y a décadas de incertidumbre económica. Es, como reconocen quienes la visitan, un espacio donde la ciudad conversa con su propia historia.
El mérito no ha pasado desapercibido. Tanto la Casa de la Cultura del Azuay como el Municipio de Cuenca reconocieron formalmente la trayectoria de SODILIBRO en este 35.º aniversario, destacando su aporte sostenido a la difusión del libro y a la cultura local.
La historia de esta librería cuencana es, en el fondo, la de miles de emprendedores ecuatorianos: los que empezaron sin nada, avanzaron con disciplina y dieron el paso de formalizarse cuando llegó el momento. Porque, como bien dice quienes les rinden homenaje, lo que parece nacer de la nada puede terminar convirtiéndose en todo. En CholitaGo creemos lo mismo: cada pequeño negocio guarda una historia que vale la pena contar.