2026-07-11 · El Universo
Corea del Sur afina el último trámite: el acuerdo comercial con Ecuador podría estar vigente antes de que acabe el año

Ecuador ya hizo su parte en abril: la Asamblea Nacional ratificó el SECA y el presidente Noboa lo firmó al día siguiente. Ahora el turno es de Seúl. El embajador coreano confirmó en julio que los procesos internos avanzan y que confía en verlos cerrados en 2026 — lo que abriría un mercado de 51 mill
Después de una década de negociaciones y catorce rondas de reuniones técnicas, el Acuerdo Estratégico de Cooperación Económica entre Ecuador y Corea del Sur —conocido como SECA— está más cerca que nunca de entrar en vigencia. Ecuador cumplió con todo lo que le correspondía: en abril de 2026 la Asamblea Nacional lo aprobó con 83 votos y el presidente Daniel Noboa emitió el decreto ejecutivo al día siguiente. Lo que falta ahora es que Corea del Sur complete su propio proceso parlamentario de ratificación.
Eso podría ocurrir antes de que termine 2026. El embajador surcoreano en Quito, Jae Hyun Shim, lo dijo con claridad en los primeros días de julio: espera que los trámites en su país concluyan este año y calificó al acuerdo como un arreglo en el que ambas partes ganan. Una vez que las dos naciones intercambien las notas diplomáticas de confirmación y acuerden la fecha oficial, el SECA arrancaría con beneficios concretos e inmediatos para los exportadores ecuatorianos.
Los números hablan por sí solos. Corea del Sur cobra hoy un arancel del 20% al camarón ecuatoriano que entra a sus puertos; con el SECA, ese impuesto desaparece de golpe desde el primer día. El banano —que paga un 30% de arancel en el mercado coreano— se desgravaría en un plazo de cinco años. Y el café, el cacao, los chocolates y los lácteos ecuatorianos entrarían también en la lista de ganadores inmediatos. En total, el 80% de los productos ecuatorianos pasaría a pagar cero arancel apenas entre en vigor el acuerdo, y casi el 99% de la oferta exportable tendría acceso a beneficios arancelarios en distintos plazos. Las proyecciones oficiales calculan un crecimiento del 27% en las exportaciones no petroleras ecuatorianas hacia Corea, lo que equivale a unos 367 millones de dólares adicionales al año.
El acuerdo también tiene cara de importaciones. Más de 200 marcas de K-Beauty —la industria cosmética surcoreana que arrasa en todo el mundo— ya estarían interesadas en ingresar formalmente al mercado ecuatoriano bajo las nuevas condiciones. Junto a ellas llegarían autopartes, maquinaria agrícola y equipos tecnológicos coreanos con mejores precios para el comprador ecuatoriano. El embajador Shim destacó que la rebaja de aranceles no solo beneficia a los exportadores sino también a los consumidores de ambos lados del Pacífico.
Para Ecuador, que en 2025 exportó apenas 143 millones de dólares a Corea del Sur frente a 359 millones que importó desde allá, el SECA es la herramienta para empezar a equilibrar esa balanza. Y llega en un momento en que el país suma acuerdos comerciales activos con Estados Unidos, la Unión Europea, China y Canadá, entre otros. Abrir Seúl como destino preferencial para el camarón, el banano y el cacao ecuatorianos no es un detalle menor: es otro paso en la estrategia de diversificar los mercados y no depender de un solo comprador grande.