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2026-06-29 · Expreso

De la tensión a la cercanía: Ecuador y Colombia abren una nueva etapa diplomática

De la tensión a la cercanía: Ecuador y Colombia abren una nueva etapa diplomática

La victoria de Abelardo de la Espriella en el balotaje colombiano del 21 de junio marca un punto de inflexión en la relación Ecuador-Colombia. El presidente Noboa fue uno de los primeros en felicitarlo y Ecuador ya eliminó el polémico impuesto de seguridad que pesaba sobre las importaciones colombia

Durante los últimos años, las relaciones entre Ecuador y Colombia atravesaron uno de sus momentos más complicados. Bajo el gobierno de Gustavo Petro, las tensiones escalaron al punto de que Ecuador impuso un impuesto de seguridad del 30% sobre los productos colombianos, citando la incapacidad del gobierno colombiano de controlar la frontera común frente al crimen organizado. Además, Ecuador elevó las tarifas de transporte de crudo por el oleoducto SOTE en un 900%, de 3 a 30 dólares por barril. El clima bilateral no podía estar más frío.

Todo cambió el 21 de junio de 2026. Abelardo de la Espriella ganó la segunda vuelta presidencial en Colombia, en una elección polarizada que resolvió a su favor luego de encabezar la primera vuelta con el 43,74% de los votos. De la Espriella, de derecha y alineado con la política de seguridad de Estados Unidos, representa un giro de 180 grados respecto al gobierno de Petro.

La reacción del presidente Daniel Noboa fue inmediata. Tras felicitar al nuevo mandatario apenas conocidos los resultados, Noboa afirmó: "Hoy Colombia eligió el orden sobre la impunidad", y agregó que ambos "compartimos la convicción de que nuestra región merece seguridad, progreso y gobiernos que enfrenten al crimen sin excusas". No fueron solo palabras: en el marco de una reunión virtual sostenida durante la campaña, Ecuador ya eliminó el impuesto de seguridad que pesaba sobre los productos colombianos.

La agenda que se abre entre los dos países es ambiciosa. Se espera el restablecimiento de las zonas binacionales fronterizas de desarrollo, mayor coordinación contra el crimen organizado transnacional, el fortalecimiento de mecanismos regionales de negociación y una posible alineación con la iniciativa 'Escudo de las Américas' impulsada por el gobierno de Donald Trump.

Para Ecuador, normalizar la relación con su vecino del norte tiene consecuencias concretas: mayor fluidez en el comercio bilateral, colaboración reforzada en seguridad fronteriza — la provincia de Carchi lo siente de cerca — y una agenda regional más sólida frente al crimen transnacional. Después de años de frialdad, Ecuador y Colombia parecen listos para mirar juntos hacia adelante.