2026-10-12 · Primicias
Ecuador deporta a Ola Bini: el programador sueco que llamó a este país su hogar durante 13 años

El desarrollador de software sueco, vinculado al caso Julian Assange, fue expulsado a Estocolmo a inicios de octubre con escolta oficial y bajo un informe secreto que ni él ni su defensa pudieron ver.
La noche del 2 de octubre de 2026, Ola Bini salió del aeropuerto de Quito sin despedidas. Dos funcionarios del gobierno ecuatoriano lo escoltaron a bordo de un vuelo con escala en Bogotá y Frankfurt hasta el aeropuerto de Arlanda, en Estocolmo. Al día siguiente, el programador sueco confirmó desde redes sociales su llegada a Suecia, tras ser expulsado del país donde había vivido 13 años.
El gobierno ecuatoriano había revocado su visa de residencia permanente días antes, sustentándose en un informe reservado que califica a Bini como una amenaza para la seguridad del Estado. Ni él ni su abogado, Carlos Soria, pudieron acceder al contenido de ese documento. Soria presentó un recurso de hábeas corpus para frenar la expulsión, pero la deportación se ejecutó antes de que el proceso judicial pudiera prosperar.
El nombre de Ola Bini quedó ligado a Ecuador desde abril de 2019, cuando fue detenido en el aeropuerto de Quito apenas horas después de que el gobierno de Lenín Moreno retirara el asilo a Julian Assange. La Fiscalía lo procesó por presunto acceso no autorizado a sistemas informáticos. Pasó 70 días en prisión preventiva. En enero de 2023 un tribunal de Pichincha lo declaró inocente, pero la Corte Provincial revirtió ese fallo y le impuso una pena de un año con ejecución condicional.
Desde Suecia, Bini grabó un video en español. "Ecuador es mi hogar", afirmó, y prometió que "vamos a seguir luchando" a través de los canales judiciales disponibles. Sus aliados y organizaciones de derechos digitales de varios países ya habían expresado preocupación por la forma en que se manejó su caso a lo largo de los años.
La deportación ha llamado la atención de activistas internacionales de privacidad y libertades civiles, quienes señalan que el uso de informes secretos para expulsar a un residente de larga data plantea preguntas serias sobre las garantías legales en Ecuador. El caso trasciende las fronteras: para muchos en el mundo de la tecnología, Bini se convirtió en símbolo de la persecución a quienes trabajan en ciberseguridad y software libre.