2026-10-30 · Infobae
Ecuador entrega a la justicia de EE.UU. al investigado por el crimen de Villavicencio y al jefe de Los Choneros

El 29 de octubre, el gobierno de Noboa extraditó a tres figuras del crimen organizado al Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, elevando a nueve el total de ecuatorianos enviados a responder ante la justicia estadounidense desde que la extradición fue habilitada por referéndum en 2024.
La tarde-noche del miércoles 29 de octubre, el presidente Daniel Noboa confirmó en sus redes sociales que Ecuador entregó a Estados Unidos a Daniel Salcedo Bonilla, al expolicía Ronald Herrera y a Francisco Bermúdez, conocido en el mundo criminal como "Churrón". El mandatario señaló que con este traslado ya suman nueve los ecuatorianos enviados a responder ante tribunales estadounidenses, y subrayó que la lucha contra el crimen organizado debe extenderse más allá de las fronteras.
Salcedo, ya condenado en Ecuador por corrupción y pertenencia a una organización delictiva, deberá responder ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York por cinco cargos: conspiración para importar cocaína, delitos con armas de fuego vinculados al narcotráfico y operaciones de blanqueo de activos. Pero en Ecuador su historia no termina: la Fiscalía lo señala como uno de los presuntos autores mediatos del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, baleado en agosto de 2023 días antes de las elecciones. La audiencia preparatoria de ese juicio, prevista para el 29 de octubre, fue aplazada y se reinstalará el 5 de noviembre.
Junto a Salcedo viajó Ronald Herrera, expolicía que figuraba como testigo protegido en la investigación del crimen de Villavicencio y que enfrenta en Nueva York tres cargos por narcotráfico y armamento. El tercero en el vuelo fue Bermúdez "Churrón", señalado como uno de los cabecillas operativos de Los Choneros —la banda narco más activa de Ecuador— quien cumplía en el país una condena de 40 años de prisión por asesinato. Estados Unidos lo requiere por tráfico internacional de drogas y armas.
Para Ecuador, la extradición es uno de los instrumentos más contundentes de la política de seguridad de Noboa. Antes de 2024, la Constitución la prohibía expresamente. Que los ciudadanos la aprobaran en referéndum marcó un giro profundo en la manera en que el país enfrenta el crimen transnacional que usa su territorio como corredor hacia mercados de Norteamérica y Europa.
La entrega tiene, además, un peso simbólico: uno de los hombres que la Fiscalía vincula al magnicidio de Villavicencio ahora enfrentará también a la justicia federal estadounidense. El proceso ecuatoriano continúa por su cuenta, pero la extradición deja un mensaje claro: las redes criminales que operan desde Ecuador ya no tienen un solo frente judicial que sortear.