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2026-10-08 · Primicias

Ecuador expulsó al informático sueco Ola Bini con un informe secreto: terminaron 13 años de vida en el país

Ecuador expulsó al informático sueco Ola Bini con un informe secreto: terminaron 13 años de vida en el país

El programador vinculado a Julian Assange llegó el 3 de octubre a Estocolmo escoltado por funcionarios ecuatorianos, después de que revocaron su visa de residencia permanente basándose en un informe de inteligencia con carácter reservado.

El programador sueco Ola Bini aterrizó el 3 de octubre en el aeropuerto de Arlanda, en Estocolmo, después de ser expulsado de Ecuador. Así lo confirmó él mismo en un video publicado en X, donde apareció desde la capital sueca y anunció que no se rendiría: "Vamos a seguir luchando".

Bini llevaba 13 años viviendo en Ecuador, país que consideraba su hogar. Su nombre se hizo conocido en 2019, cuando fue detenido horas después de que el gobierno ecuatoriano retirara el asilo diplomático a Julian Assange, fundador de WikiLeaks. Estuvo preso 70 días, enfrentó cargos por acceso no consentido a sistemas informáticos, y en enero de 2023 un tribunal de Pichincha lo declaró inocente.

La expulsión arrancó el 1 de octubre, cuando agentes de Migración se lo llevaron mientras salía de su domicilio a hacer compras, según explicó su abogado Carlos Soria. Las autoridades le revocaron la visa de residencia permanente con base en un informe del Centro de Inteligencia Estratégica (CIES) con carácter de reservado, cuyo contenido es desconocido incluso para su propia defensa. Dos funcionarios ecuatorianos lo escoltaron en un vuelo con escala en Bogotá y Frankfurt hasta llegar a Suecia.

El habeas corpus que presentó su equipo legal no fue resuelto antes de que se concretara la deportación. Además, las autoridades migratorias le impusieron una prohibición de regresar a Ecuador por diez años. Desde el aeropuerto de Estocolmo, Bini se dirigió a Gotemburgo, donde viven sus padres.

El caso ha generado críticas de organizaciones internacionales de derechos digitales, que cuestionan el uso de informes de inteligencia secretos para expulsar a extranjeros sin que puedan conocer los cargos en su contra. Una historia que recuerda al mundo que el nombre de Ecuador sigue ligado a los grandes debates globales sobre libertad de prensa y garantías procesales.