2026-09-09 · Infobae
Ecuador producirá más cacao que nunca en 2026, pero ganará casi USD 2.000 millones menos

Los precios internacionales del cacao cayeron más del 50% desde sus máximos históricos. Ecuador proyecta exportar 648.000 toneladas este año, un récord, pero los ingresos caerán de USD 4.668 millones a apenas USD 2.687 millones: casi USD 2.000 millones menos por la misma cosecha.
Ecuador lidera la producción mundial de cacao fino de aroma, el mismo que termina en el chocolate artesanal de Europa y Asia. En 2025, ese producto generó cerca de USD 4.700 millones en exportaciones, convirtiendo al país en una potencia agrícola de primer nivel. Pero 2026 llegó con una trampa: los precios en el mercado internacional se desplomaron más del 50% desde los máximos que marcaron en los años anteriores. El resultado es una paradoja dolorosa: Ecuador exportará más cacao que nunca —648.000 toneladas proyectadas, un 9,2% más que el año anterior— y al mismo tiempo recibirá cerca de USD 2.000 millones menos por esa misma cosecha.
La causa está en África. Costa de Marfil y Ghana, que juntos producen más del 60% del cacao del planeta, atravesaron entre 2023 y 2025 una crisis severa por sequías y enfermedades en sus cultivos. Esa escasez disparó los precios hasta casi USD 13.000 por tonelada, niveles históricos. Pero cuando la producción africana comenzó a recuperarse y la demanda internacional se enfrió, las cotizaciones cayeron a alrededor de USD 6.000 por tonelada. Las proyecciones apuntan a que sigan descendiendo hacia los USD 3.000 en el largo plazo.
En los números del primer semestre de 2026, el golpe es visible: las exportaciones de cacao generaron USD 982,8 millones, contra los USD 2.310,5 millones del mismo período del año anterior. Una contracción del 57,5% en ingresos, a pesar de que los campos ecuatorianos produjeron tanto o más que antes. Las provincias de Los Ríos, Manabí, Guayas y Esmeraldas, donde se concentran las 650.000 hectáreas de cultivo del país, siguen cosechando, pero los productores sienten el ajuste directamente en sus ganancias.
Para Ecuador, la señal es clara: depender de las cotizaciones globales de un solo producto es siempre un riesgo. Sin el impulso del cacao, las exportaciones no petroleras apenas crecieron un 1,1% en la primera mitad del año; con los precios anteriores, habrían subido casi un 12%. Diversificar mercados, agregar valor con chocolate procesado y marcas propias, y no exportar solo la semilla cruda, se vuelve una urgencia económica más que una aspiración.