2026-10-22 · Infobae / EFE
Ecuador y España derriban una red que movió 42 toneladas de cocaína escondidas entre bananos

La Policía de Ecuador, la española y Europol desmantelaron en octubre de 2026 una organización criminal que llevaba siete años enviando cocaína desde suelo ecuatoriano a Europa, oculta entre cargamentos de bananos, mariscos y cacao. La operación resultó en 21 detenidos y dejó al descubierto un entra
Una investigación de dos años que comenzó en octubre de 2024 terminó el 8 de octubre de 2026 con el desmantelamiento de una organización dedicada a enviar cocaína desde Ecuador a Europa. El operativo, coordinado entre la Policía Nacional del Ecuador, la Policía Nacional de España y Europol, derivó en 21 arrestos y 23 allanamientos simultáneos.
La estructura criminal estaba asentada en Ecuador y funcionaba desde 2019. Para mover la droga, crearon al menos 15 empresas fachada dedicadas a exportar bananos. Detrás de las cajas de fruta, los mariscos y el cacao viajaban los cargamentos de cocaína con destino a España, Bélgica, Países Bajos, Portugal y hasta los Emiratos Árabes Unidos. Según las autoridades, 14 incautaciones vinculadas a la red suman 42,5 toneladas de cocaína, de las cuales 13 entraron directamente por España.
Todo empezó cuando en el puerto de Algeciras, en el sur de España, se detectó el mayor alijo de cocaína jamás incautado en territorio español: algo más de 13 toneladas escondidas entre plátanos dentro de un contenedor procedente de Ecuador. Esa intervención desencadenó la investigación que dos años después terminó con la red completa. La cocaína abastecía, entre otras organizaciones, a la Mocro Maffia (activa en los Países Bajos y Bélgica) y a redes balcánicas de distribución.
El golpe incluyó además una detención que sacudió a la policía española: Óscar Sánchez, jefe de Delitos Económicos de la Brigada Judicial de Madrid, fue arrestado como parte de la trama. Dentro de las paredes de su casa y su despacho ocultaba 20 millones de euros en efectivo. Se encuentra hoy en prisión preventiva.
Para Ecuador, la noticia tiene dos caras. El país sigue siendo un punto de salida clave en las rutas del narcotráfico hacia Europa, un problema que pesa sobre su imagen exterior. Pero también muestra que la cooperación internacional da resultados concretos: la policía ecuatoriana trabajó codo a codo con Europol y España para desmantelar una estructura que operó durante siete años. Cuarenta y dos toneladas menos de cocaína en las calles europeas es un logro que lleva, en parte, el sello del Ecuador.