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2026-08-14 · Primicias

El alcalde de Nueva York fue al desfile ecuatoriano de Queens y se puso la banda tricolor

El alcalde de Nueva York fue al desfile ecuatoriano de Queens y se puso la banda tricolor

Zohran Mamdani, el nuevo alcalde de la ciudad más poderosa del mundo, asistió al desfile anual de la comunidad ecuatoriana en Queens para celebrar el 10 de Agosto. Más de un millón de compatriotas viven en Estados Unidos, y su peso en la vida de Nueva York ya no pasa desapercibido.

El 2 de agosto, las calles de Queens se llenaron de amarillo, azul y rojo. El desfile anual que la comunidad ecuatoriana organiza cada año para celebrar el Primer Grito de Independencia del país tuvo este año un invitado de lujo: Zohran Mamdani, el flamante alcalde de Nueva York, que se sumó a la marcha luciendo una banda con los colores nacionales ecuatorianos.

Manadani saludó a la multitud y agradeció a los migrantes con palabras directas: "A toda la comunidad ecuatoriana que ha hecho de Nueva York su hogar: gracias por la cultura y el liderazgo cívico que nos brinda cada día." Para los organizadores del desfile, la presencia del alcalde fue un reconocimiento que muchos años esperaron.

Y es que los números explican el gesto. Más de un millón de ecuatorianos viven en Estados Unidos, y más del 65% se concentra en la Costa Este. Nueva York —especialmente Queens— es el corazón de esa diáspora. Décadas de trabajo, emprendimiento y participación comunitaria han construido una presencia que ya no puede ignorarse en la política de la ciudad.

El 10 de Agosto es para los ecuatorianos en el exterior mucho más que una fecha del calendario: es el momento en que la distancia se acorta, las banderas salen a la calle y el barrio de Queens se transforma por unas horas en un pedazo de Ecuador. El desfile es también una forma de recordarles a los hijos criados en Nueva York de dónde viene su familia.

Que el alcalde de una de las ciudades más importantes del planeta se detenga a ponerse los colores del país dice algo sobre el lugar que la comunidad ecuatoriana ha ganado en el mundo. Para quienes quedaron en Ecuador, es una señal de que sus parientes no solo sobreviven allá afuera: están dejando huella.