2026-08-12 · El Universo / Anecacao
El cacao ecuatoriano pasa la prueba verde de Europa: más del 90% ya cumple la nueva norma antidesforestación de la UE

La Unión Europea exige desde este año que el cacao y el café vengan de zonas sin deforestación para poder ingresar a sus mercados. Ecuador reaccionó rápido: más de 100.000 fincas fueron georreferenciadas y el sector cacaotero registra más del 90% de cumplimiento. Quedarse fuera de ese mercado no es
La Unión Europea tiene una nueva regla que está cambiando las condiciones de ingreso para uno de los productos más importantes de Ecuador. Desde finales de 2025 y con plazos que se extienden hasta mediados de 2026 para los productores más pequeños, el cacao, el café, la soja, la madera y otros bienes agrícolas solo pueden entrar al mercado europeo si vienen acompañados de una certificación que demuestre que no se produjeron sobre tierra que fue previamente bosque. La norma se llama Reglamento Europeo de Deforestación, conocido como EUDR, y Ecuador tuvo que moverse con rapidez para no perder terreno en su mercado más exigente.
La respuesta del Estado fue concreta. El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y la agencia fitosanitaria Agrocalidad pusieron en marcha el programa 'Mi finca, mi huella', con puntos de registro habilitados en las 24 provincias del país. La tarea: georreferenciar las parcelas de más de 100.000 productores de cacao y café, levantando nombre, número de cédula, tipo de cultivo y los límites exactos de cada terreno. Con esa información, las empresas exportadoras pueden demostrar ante los compradores europeos que el grano no proviene de zonas donde se taló bosque.
El avance es notable. Merlyn Casanova, directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao del Ecuador (Anecacao), informó que el sector cacaotero ecuatoriano registra hoy más del 90% de cumplimiento con el EUDR, un porcentaje que se acerca al total. No es un resultado casual: el país lleva cinco años consecutivos liderando las exportaciones de cacao orgánico hacia la Unión Europea, lo que significa que la cultura de trazabilidad y certificación lleva tiempo construyéndose dentro del sector.
El obstáculo más concreto que persiste es la informalidad en la tenencia de tierra. Solo alrededor del 30% de los productores tiene la documentación legal de sus parcelas completamente en regla. Sin esos papeles, el registro resulta más difícil de completar. Las organizaciones del sector trabajan para acompañar a los agricultores más pequeños en el proceso de regularización, antes de que los plazos definitivos cierren sin vuelta atrás.
Lo que está en juego explica el esfuerzo. La Unión Europea es uno de los principales destinos del cacao ecuatoriano y el mercado que mejor paga por calidad certificada y buenas prácticas. Quedarse fuera significaría perder acceso a las góndolas de los supermercados europeos, lo que golpearía directamente a miles de familias cacaoteras. Por ahora, Ecuador va adelante: en la carrera por el cacao verde, el país está mucho más cerca del podio que de la descalificación.