2026-07-07 · El Universo / Primicias / Diligence EC
El cacao ecuatoriano supera el 90% de cumplimiento de la nueva norma anti-deforestación de Europa

La Unión Europea exigirá desde finales de 2026 que el cacao importado esté libre de deforestación. Ecuador ya tiene más del 90% del sector en regla y lidera por quinto año seguido el ranking de exportadores orgánicos a Europa.
Europa pone precio a la selva, y el cacao ecuatoriano llegó antes de tiempo. El Reglamento de la Unión Europea contra la Deforestación (EUDR) —que obliga a demostrar que el cacao, el café, la soya y otros productos no vienen de zonas deforestadas— entra en vigencia plena para medianos y grandes exportadores el 30 de diciembre de 2026, y para pequeños productores en junio de 2027. Con seis meses por delante, Ecuador ya tiene más del 90% de su sector cacaotero en cumplimiento, según Merlyn Casanova, directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecacao).
Esa cifra no es casual. El país lleva años construyendo sistemas de trazabilidad, registrando fincas con georeferenciación y capacitando a miles de agricultores. El resultado: Ecuador ocupa el primer lugar entre los diez mayores exportadores orgánicos de cacao hacia la Unión Europea por quinto año consecutivo. Es decir, el mercado que ahora más exige es, precisamente, el mercado en el que Ecuador mejor se desempeña.
La Unión Europea también facilitó el camino. Una revisión reciente del reglamento redujo aproximadamente el 75% de la carga administrativa original: los pequeños productores pueden presentar una sola declaración sin repetir trámites, se aceptan datos catastrales en lugar de coordenadas exactas, y el primer importador europeo asume la mayor parte de la responsabilidad documental. Para una cadena que involucra a cientos de miles de familias rurales en el litoral y la Amazonía ecuatoriana, ese alivio burocrático es significativo.
El reto que queda es real: acelerar la georreferenciación y la capacitación de los productores más pequeños, que son también los más vulnerables a quedar fuera del mercado europeo si no completan sus registros a tiempo. Pero con el terreno avanzado y el respaldo institucional del Ministerio de Agricultura y de Agrocalidad, Ecuador tiene hoy una ventana para convertir una exigencia ambiental en una ventaja competitiva frente a países que empezaron más tarde.