2026-09-04 · Expreso / El Oriente / Primicias
El FMI pone a prueba a Ecuador el 15 de septiembre: 394 millones de dólares en juego

El Fondo Monetario Internacional revisará el 15 de septiembre si Ecuador cumplió sus metas fiscales con corte a junio de 2026. Si la sexta evaluación del programa de crédito resulta favorable, el país recibirá un desembolso de unos 394 millones de dólares, parte de un paquete total de 5.000 millones
El próximo 15 de septiembre, el Fondo Monetario Internacional se sienta a revisar las cuentas de Ecuador. La evaluación tiene fecha y cifra concreta: si el país demuestra que cumplió sus compromisos fiscales con datos hasta junio de 2026, el FMI aprobará un desembolso de aproximadamente 394 millones de dólares. No es una reunión de trámite: es la sexta revisión de un programa de crédito de 5.000 millones firmado en mayo de 2024, del cual Ecuador ya ha recibido cerca de 3.730 millones. Quedan en juego unos 1.270 millones más, y esta revisión es el primer paso para seguir recibiéndolos.
Las exigencias son concretas. El FMI le pide al gobierno que el déficit global del Sector Público No Financiero no supere los 225 millones de dólares, y que el balance primario no petrolero —el que incluye los subsidios a los combustibles— no llegue a más de 1.854 millones de dólares en rojo. En reservas, Ecuador debe haber acumulado al menos 100 millones de dólares en depósitos del sector público en el Banco Central y sumar 348 millones a las reservas internacionales netas. Además, el organismo prohíbe cualquier nuevo atraso en el pago de la deuda externa y todo financiamiento del BCE al Ejecutivo, directo o indirecto.
También hay una meta social en la lista. El FMI exige que al menos 1.335.219 familias de los tres primeros deciles de ingresos estén recibiendo transferencias monetarias del Estado. En enero de 2026 ya se había llegado a 1.332.219, así que la brecha es pequeña, pero hay que cruzarla. Adicionalmente, el gobierno debe haber lanzado una licitación para auditar los estados financieros de Petroecuador correspondientes al período 2022-2024, un compromiso estructural que el organismo considera parte de la transparencia del programa.
El precedente de la última revisión genera cierta tensión. En la quinta evaluación, realizada en abril de 2026, Ecuador no cumplió cuatro de las metas fiscales obligatorias. Sin embargo, el FMI otorgó excepciones porque el gobierno implementó medidas correctivas a tiempo: reformas tributarias y un nuevo régimen minero. Esta vez, el margen de error es más estrecho, y la capacidad del organismo de seguir concediendo exenciones tiene un límite.
Para el ciudadano ecuatoriano de a pie, la noticia puede sonar a lenguaje técnico, pero las consecuencias son directas. Un desembolso aprobado significa que Ecuador mantiene acceso a financiamiento internacional a tasas favorables, lo que reduce la presión sobre el gasto público y ayuda a sostener servicios básicos y programas sociales. Un desembolso bloqueado, en cambio, obligaría al gobierno a buscar fondos en condiciones más costosas. El 15 de septiembre, el veredicto del FMI tendrá impacto en cada ecuatoriano, aunque el organismo sesione en Washington.