2026-09-05 · Expreso
El FMI revisa a Ecuador el 15 de septiembre: casi $400 millones en juego

En diez días, el Fondo Monetario Internacional evalúa si Ecuador cumplió las metas fiscales del programa económico con corte a junio. De ese veredicto depende un desembolso de alrededor de 394 millones de dólares que el país necesita para sostener sus finanzas públicas.
El próximo 15 de septiembre, técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) se sientan a revisar el estado de la economía ecuatoriana. Es la sexta evaluación del programa acordado entre el gobierno y el organismo con sede en Washington, y el resultado determinará si Ecuador recibe o no un nuevo desembolso de aproximadamente 394 millones de dólares.
Para acceder a esos recursos, el país debe haber cumplido una serie de compromisos fiscales con corte a junio de 2026. Las metas incluyen mantener el déficit del Presupuesto General del Estado dentro de límites específicos, acumular reservas internacionales netas por al menos 348 millones de dólares, y garantizar que más de 1,3 millones de familias de los sectores más vulnerables reciban transferencias sociales. También está prohibido que el Banco Central financie directamente al gobierno.
El antecedente más reciente no fue del todo alentador: en la quinta revisión de abril de 2026, Ecuador no alcanzó cuatro de las metas fiscales obligatorias. Aun así, el FMI otorgó exenciones después de que el gobierno adoptó medidas correctivas, entre ellas un paquete tributario impulsado por el Servicio de Rentas Internas. Esa segunda oportunidad mantuvo vivo el programa, pero también dejó claro que el margen de error se estrecha revisión tras revisión.
Hay más en juego que los 394 millones del próximo desembolso. El acuerdo con el FMI funciona como una señal de confianza para mercados e inversores internacionales: si el Fondo aprueba la revisión, Ecuador mantiene abierta la puerta a crédito externo en mejores condiciones. Si falla sin exenciones, el costo de financiarse en el exterior sube y la presión sobre el presupuesto público se intensifica, con consecuencias directas para el gasto social y la inversión pública.
Los resultados oficiales se conocerán en las semanas posteriores al 15 de septiembre. Hasta entonces, el Ministerio de Finanzas y el Banco Central afinarán las cuentas para presentar el mejor panorama posible ante los evaluadores del organismo multilateral.