2026-09-11 · Infobae / FIDH
El mundo mira a Ecuador: informe de siete organizaciones internacionales alerta sobre represión, militarización y extractivismo

Siete reconocidas organizaciones globales de derechos humanos —CIVICUS, Front Line Defenders, FIDH y otras— presentaron este 10 de septiembre un informe que documenta el deterioro de las condiciones para defender los derechos en Ecuador, con datos de las protestas indígenas de 2025: 3 muertos y más
Este miércoles, en una rueda de prensa celebrada en Quito, siete organizaciones internacionales de derechos humanos presentaron un informe conjunto que pone a Ecuador bajo el escrutinio global. El documento, titulado "Ataques y criminalización contra la sociedad civil en un contexto de militarización y extractivismo en Ecuador", es el resultado de una misión de observación realizada en el país durante marzo de 2026 y está firmado por CIVICUS, Front Line Defenders, la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH), las Brigadas Internacionales de Paz, el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, la coalición 11.11.11 y la Asociación de Abogados y Jueces de Derechos Humanos de América Latina.
El informe advierte sobre tres tendencias que alarman a la comunidad civil internacional: el avance de la represión estatal, la expansión del extractivismo sobre territorios indígenas y naturales, y un deterioro acelerado de las condiciones para quienes defienden derechos humanos y los derechos de la naturaleza. Las organizaciones señalan que las medidas de excepción adoptadas durante la crisis de seguridad se están volviendo estructurales. "Las medidas excepcionales no pueden convertirse en la nueva normalidad", advirtió Soraya Gutiérrez, de la FIDH.
Los datos más concretos del documento remiten a las protestas indígenas de 2025, cuando miles de personas salieron a las calles para rechazar la eliminación del subsidio al diésel. El saldo fue de tres personas fallecidas y más de 400 heridas. Para las organizaciones firmantes, esa respuesta del Estado reveló la brecha entre los derechos que reconoce la Constitución ecuatoriana y la realidad que viven las comunidades que los exigen en las calles. "Lo que observamos nos alertó profundamente. Esto requiere atención inmediata", declaró Natalia Yaya, también de la FIDH.
Carla Moscoso, de la organización 11.11.11, resumió la paradoja que atraviesa el país: "Ecuador reconoce los derechos de la naturaleza y de los pueblos indígenas, pero son derechos tensionados". Es decir, los derechos existen en el papel, pero la realidad que viven las comunidades en los territorios amazónicos y andinos va con frecuencia en otra dirección.
Para Ecuador, este tipo de informe importa más allá del debate interno. CIVICUS y Front Line Defenders son redes de observación cuya voz llega a parlamentos europeos, organismos de Naciones Unidas y mesas de negociación comercial. El país está cerrando acuerdos con Canadá, explorand conversaciones con Japón y afianzando su relación con la Unión Europea —socios que valoran los estándares de gobernanza y derechos humanos. Que siete organizaciones influyentes levanten la voz en Quito el mismo día es una señal de que el debate sobre qué tipo de país está construyendo Ecuador no se libra solo en casa: también se libra en Ginebra, Bruselas y Washington.