2026-08-14 · The Washington Post / El Universo
El Washington Post revela que la CIA estaría detrás de los misteriosos ataques a pesqueros ecuatorianos cerca de Galápagos

Una investigación publicada el 13 de agosto por el diario estadounidense The Washington Post vincula a la CIA con los ataques que hundieron o dejaron a la deriva a tres embarcaciones pesqueras ecuatorianas en el Pacífico. Ocho tripulantes del barco Fiorella siguen desaparecidos desde enero.
La edición del miércoles 13 de agosto de The Washington Post sacudió al mundo con una revelación inesperada: los misteriosos ataques que hundieron o dejaron a la deriva a tres barcos pesqueros ecuatorianos en aguas del Pacífico, a comienzos de este año, habrían formado parte de un programa encubierto de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA).
Todo comenzó el 20 de enero, cuando el pesquero ecuatoriano Fiorella desapareció sin rastro cerca de las islas Galápagos. Ocho miembros de su tripulación siguen sin aparecer. Semanas después, en marzo, dos embarcaciones más sufrieron ataques similares: La Negra Francisca Duarte II y el Don Maca fueron embestidos por pequeños drones cuadricópteros que les lanzaron munición o se estrellaron directamente contra ellos. Los 13 sobrevivientes de esos ataques fueron entrevistados por Human Rights Watch.
Lo que vivieron los pescadores que lograron sobrevivir va más allá del ataque en sí: hombres armados los subieron a una embarcación, los encapucharon y esposaron, y los trasladaron hasta El Salvador, donde permanecieron retenidos por un tiempo antes de ser devueltos a Ecuador sin ninguna explicación. El diario señala que, antes de cada uno de los tres ataques, un avión de vigilancia había despegado del aeropuerto Ilopango en El Salvador con rumbo al Pacífico.
La CIA se negó a hacer declaraciones públicas. El Pentágono y la Guardia Costera de Estados Unidos negaron cualquier participación. El gobierno ecuatoriano no ha confirmado ni desmentido los hechos de manera oficial. Amnistía Internacional, que investigó la desaparición del Fiorella, documentó que la embarcación había sido objeto de vigilancia constante por parte de aeronaves, lanchas patrulla y drones con marcas estadounidenses. Un funcionario de Washington, que prefirió el anonimato, resumió la paradoja ante el periódico: "Uno se pregunta por qué habría que hacer esto en secreto. ¿Cuál sería el propósito del secretismo?"
El Pacífico ecuatoriano es una de las zonas de pesca más activas de América del Sur, y la región de las Galápagos concentra a cientos de familias que viven de la pesca artesanal. Si las conclusiones del Washington Post se confirman, significarían que Ecuador fue escenario de una operación clandestina de inteligencia extranjera sin que el gobierno del país lo reconociera públicamente. Una pregunta sin respuesta sigue abierta sobre el océano: ¿qué pasó realmente con los ocho tripulantes del Fiorella?