2026-10-08 · El Telégrafo
Golpe internacional al narco: Ecuador, España y Europol derriban una red que exportaba cocaína escondida entre frutas y cacao

Una operación conjunta entre la Policía ecuatoriana, agencias españolas y Europol dejó 21 detenidos y más de USD 1.765 millones en droga incautada en cinco países.
Esta mañana, la Policía Nacional del Ecuador ejecutó 23 allanamientos simultáneos en el marco del operativo «Gran Fénix-Cantabria», coordinado con la Guardia Civil y la Policía Nacional de España, además de Europol. El resultado: 21 personas detenidas —19 ciudadanos ecuatorianos y dos efectivos policiales en servicio activo— y una de las mayores incautaciones vinculadas al narcotráfico en la historia reciente del país.
En total, el operativo conecta con unas 42 toneladas y media de cocaína decomisadas en cinco países: Ecuador, España, Bélgica, Portugal y los Países Bajos. El valor conjunto supera los USD 1.765 millones. Para desmantelar la red se desplegaron 130 agentes solo en territorio ecuatoriano.
La investigación arrancó en octubre de 2024, cuando autoridades portuarias en Algeciras, España, encontraron alrededor de 13.000 paquetes de cocaína dentro de un contenedor proveniente de Guayaquil. A partir de ahí, la Fiscalía ecuatoriana y sus contrapartes europeas rastrearon la cadena: la organización, activa desde 2019 en Guayas, Los Ríos y Pichincha, compraba la droga en laboratorios colombianos, la traía a Ecuador y la camuflaba entre exportaciones de frutas, cacao, mariscos y madera.
Para que el negocio pareciera legítimo, la banda utilizaba al menos 15 empresas exportadoras como fachada. Las autoridades también identificaron vínculos con la mafia balcánica y la llamada «mocromafia» europea, lo que apunta a una red de alcance verdaderamente transnacional. Entre los capturados figura Jackson Felipe Zambrano, señalado como uno de los financistas clave de la organización.
El ministro del Interior, John Reimberg, declaró que "es cuestión de tiempo, todos caen", y subrayó que Ecuador no es un refugio para la impunidad. Esta operación refuerza la cooperación entre Ecuador y las fuerzas del orden europeas, y envía una señal contundente: las rutas de exportación legítimas del país no pueden seguir siendo usadas como cobertura del crimen organizado.