← Ecuador en el Mundo

2026-07-21 · El Universo / Expreso / Teleamazonas

Hito histórico: las remesas de la diáspora ecuatoriana superaron al petróleo como fuente de divisas

Hito histórico: las remesas de la diáspora ecuatoriana superaron al petróleo como fuente de divisas

En 2025, el dinero enviado desde el exterior por migrantes ecuatorianos llegó a $7.729 millones —un récord absoluto— y superó por primera vez en la historia a las exportaciones de crudo. En el primer trimestre de 2026, el flujo sigue creciendo: otros $1.857 millones llegaron entre enero y marzo.

Por primera vez en la historia económica del Ecuador, el dinero que los migrantes enviaron a sus familias superó los ingresos del petróleo. En 2025, Ecuador recibió $7.729,5 millones en remesas —un récord histórico que creció un 18,2% respecto a 2024— mientras que las exportaciones de crudo generaron $7.750 millones. La diferencia es de apenas veinte millones de dólares, pero el mensaje es claro: la diáspora ecuatoriana ya mueve más divisas que los pozos petroleros.

Detrás de ese número hay millones de personas. Estados Unidos aporta el 77,6% del total: $1.441 millones solo en el primer trimestre de 2026. España es el segundo origen, con $264,8 millones; Italia el tercero, con $34,6 millones. La mayor parte de esas remesas llega a cuatro provincias: Guayas, Pichincha, Azuay y Cañar, que concentran el 70% de los envíos.

En el primer trimestre de 2026, las remesas sumaron $1.856,7 millones —un 7,7% más que en el mismo período de 2025—, lo que convierte a este en el séptimo trimestre consecutivo de crecimiento. Ese dato tiene más mérito de lo que parece: en enero de 2026 entró en vigor un impuesto del 1% de Donald Trump sobre el envío de remesas en efectivo desde Estados Unidos. Pero como la mayoría de los migrantes ecuatorianos transfiere dinero por medios digitales, y esas transferencias quedaron exentas, el impacto fue limitado.

El ex ministro de Finanzas Fausto Ortiz lo resume bien: las remesas no reflejan cómo le va a la economía ecuatoriana, sino cómo les va a los ecuatorianos que viven afuera. Y en 2025 y 2026, la comunidad en el exterior está trabajando, ganando y mandando dinero a casa. Para un país dolarizado —sin banco central que imprima moneda— esas divisas son oxígeno puro: sostienen el consumo, pagan la educación y la salud de familias enteras, y amortiguan los choques externos.

La proyección para el año completo de 2026 es de $6.858 millones, por debajo del récord de 2025. El Ministerio de Finanzas anticipa cierta desaceleración. Pero incluso con esa corrección, las remesas seguirán siendo una columna vertebral de la economía ecuatoriana. Lo que antes dependía del precio del barril de crudo, hoy depende también —y cada vez más— del esfuerzo de los ecuatorianos que trabajan lejos de casa.