2026-10-04 · El Comercio
La historia de una familia ecuatoriana llega al teatro de Los Ángeles: migración, cajas de cartón y amor en escena

En una sala íntima de Los Ángeles, el joven Christopher Moncayo Torres y su padre Abel Torres suben al escenario para contar su propia vida como migrantes ecuatorianos. La madre sigue la función por videollamada desde Salinas. "Before it's too late" es ya más que una obra: es el espejo en que miles
En una sala íntima de Los Ángeles, dos actores ecuatorianos subieron al escenario para contar su propia historia. El joven Christopher Moncayo Torres y su padre Abel Torres presentaron "Before it's too late" — en español, «Antes de que sea demasiado tarde» —, una obra que reconstruye con honestidad lo que vivieron cuando llegaron a los Estados Unidos y compartieron una habitación en Queens, rodeados de cajas de cartón.
La obra no nació de una idea dramática sino de la vida misma. Padre e hijo convivieron en un espacio reducido, con poco dinero, mucho silencio y las mismas cajas que hoy sirven de escenografía. Al subirlas al teatro, convierten una experiencia que miles de familias ecuatorianas conocen de cerca — el cuarto rentado, el idioma que no dominas, la identidad que se estira entre dos mundos — en algo que se puede ver, sentir y aplaudir.
Y no están solos en el escenario. Nancy Moncayo, la madre de Christopher, sigue la función desde Salinas, Ecuador, conectada por videollamada. Esa imagen — un pequeño teatro en California, una pantalla que muestra una casa en la costa ecuatoriana — resume de golpe lo que significa migrar: estar presente a medias, en dos lugares al mismo tiempo, sin poder abrazarse.
Christopher resumió el corazón de la obra con una sola frase: "Creo que muchas familias ecuatorianas atraviesan por esto." Tiene razón. Más de medio millón de ecuatorianos viven en los Estados Unidos. Sus historias rara vez aparecen en los titulares, a menos que alguien las convierta en arte.
Hacer teatro con su padre ha sido, según Christopher, «como medicina» para sanar la relación. En un momento en que la conversación sobre migración suele ser política y fría, una obra así recuerda lo esencial: detrás de cada número de vuelo y cada trámite migratorio, hay una familia que solo quiere estar junta.