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2026-08-19 · Teleamazonas / Banco Central del Ecuador

Las remesas de los migrantes ya le pisan los talones al petróleo

Las remesas de los migrantes ya le pisan los talones al petróleo

El dinero que los ecuatorianos en el exterior envían a sus familias está a punto de superar al petróleo como la mayor fuente de divisas del país. En el primer trimestre de 2026 entraron 1.857 millones de dólares en remesas, con un crecimiento del 7,6% frente al año anterior.

Durante décadas, el petróleo fue el motor que sostenía las cuentas de Ecuador al mundo. Pero hay un cambio silencioso que está transformando esa realidad: el dinero que millones de ecuatorianos envían desde el extranjero a sus familias ha alcanzado un nivel que iguala —y en algunos meses supera— al ingreso petrolero. Según el Banco Central del Ecuador, solo en los primeros tres meses de 2026 entraron al país 1.857 millones de dólares en remesas, un 7,6% más que en el mismo período del año anterior.

En 2025, las remesas totalizaron 7.730 millones de dólares frente a los 7.750 millones que generaron las exportaciones de crudo. La diferencia es apenas de 20 millones de dólares —menos del 0,3%—, una distancia casi simbólica entre lo que produce la tierra y lo que aportan quienes tuvieron que dejarla. Si la tendencia del primer trimestre de 2026 se mantiene, este podría ser el año en que el sacrificio de la diáspora le arrebate oficialmente ese primer puesto al barril de petróleo.

El grueso de ese dinero llega desde Estados Unidos, que concentra el 77,6% del total: en los primeros tres meses del año, los migrantes ecuatorianos en territorio norteamericano enviaron 1.441 millones de dólares. España sigue de lejos con 265 millones, e Italia aporta otros 34,5 millones. Ni el nuevo impuesto del 1% que el gobierno de Donald Trump aplica desde enero de 2026 sobre los envíos de dinero al exterior ha frenado el flujo: muchos migrantes simplemente se pasaron a canales digitales —billeteras electrónicas y tarjetas de débito emitidas en EE.UU.— que están exentos de esa carga.

Para millones de familias ecuatorianas, estas remesas no son una estadística: son el alquiler, la medicina, la matrícula escolar de los hijos. Que ese flujo ya compita con el petróleo revela cuánto pesa la diáspora en la economía nacional, y cuánto más deben hacer el gobierno y la sociedad para proteger y facilitar los envíos de quienes construyen sus sueños lejos de casa.