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2026-10-18 · Teleamazonas

Los 'cazadores del narcotráfico': Ecuador activa drones militares MQ-9 Reaper en su frontera con Colombia

Los 'cazadores del narcotráfico': Ecuador activa drones militares MQ-9 Reaper en su frontera con Colombia

El Ministerio de Defensa confirmó que dos drones MQ-9 Reaper de fabricación estadounidense —valorados en unos 30 millones de dólares cada uno— volarán sobre los 732 km de frontera norte para detectar rutas del narcotráfico.

Ecuador dio un salto tecnológico importante en su lucha contra el crimen organizado. El 8 de octubre de 2026, el Ministerio de Defensa anunció que incorporará dos drones MQ-9 Reaper de fabricación estadounidense para vigilar la frontera norte del país, el mismo corredor donde operan organizaciones como Los Choneros y Los Lobos, declaradas terroristas por Ecuador y por Estados Unidos.

El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, explicó en video que con apenas dos de estos aparatos se pueden cubrir los 732 kilómetros de frontera con Colombia. Cada dron tiene una autonomía de hasta 27 horas de vuelo continuo, puede operar a casi 14.000 metros de altura y lleva sensores electroópticos, infrarrojos y sistemas de radar para detectar movimientos en tierra. En el mercado internacional, cada unidad ronda los 30 millones de dólares.

El MQ-9 Reaper no es un equipo nuevo en el mundo: es el mismo que Estados Unidos utilizó en operaciones en Medio Oriente y África contra grupos armados. Ahora llega a los cielos sudamericanos como parte de la cooperación militar entre Washington y Quito. El presidente Daniel Noboa autorizó operaciones conjuntas y anunció que la base aérea de Taura, en la provincia del Guayas, será el centro de apoyo militar de EE.UU., la Unión Europea y Brasil para Ecuador.

El Ministerio de Defensa los llamó los 'nuevos cazadores del narcotráfico'. Su misión será identificar rutas criminales y dar inteligencia a las Fuerzas Armadas antes de que los cargamentos de droga crucen hacia el océano Pacífico rumbo a Europa y el resto del mundo. Para las comunidades fronterizas del norte del país, la apuesta es que la tecnología llegue donde antes no había presencia del Estado.