2026-09-08 · Primicias
Marco Rubio llega mañana a Quito: su segunda visita a Ecuador en un año para hablar de seguridad y comercio

El secretario de Estado de Estados Unidos visitará Ecuador el 9 de septiembre como parte de una gira regional que también incluye Colombia y Perú. Se reunirá con el presidente Noboa para reforzar la cooperación antidrogas y explorar nuevas vías comerciales bilaterales.
Ecuador recibe este martes al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en lo que será su segunda visita al país en menos de doce meses. Rubio llega a Quito el 9 de septiembre como parte de una gira regional que abarca Colombia y Perú entre el 8 y el 10 de septiembre.
En la agenda con el presidente Daniel Noboa destacan dos temas centrales: la cooperación en la lucha contra el narcoterrorismo y el fortalecimiento de los vínculos comerciales entre ambas naciones. La Embajada de Estados Unidos confirmó el viaje con un mensaje que señala que Rubio regresa al Ecuador "para fortalecer los lazos estratégicos entre ambas naciones" y para "reforzar la cooperación contra el narcoterrorismo e impulsar nuestras relaciones comerciales".
La visita llega en un momento en que Ecuador y Washington han estrechado como nunca su colaboración en materia de seguridad. Desde 2025, los dos gobiernos han ejecutado operaciones conjuntas antidroga y han avanzado en acuerdos que permiten mayor presencia de personal de defensa estadounidense en suelo ecuatoriano. La afinidad entre el gobierno de Noboa y la administración Trump ha sido el lubricante de esa relación.
En el resto de la gira, Rubio se reunirá con el presidente colombiano Abelardo De la Espriella en Barranquilla, y en Perú marcará la primera visita diplomática de alto nivel de Estados Unidos desde que Keiko Fujimori asumió la presidencia en julio pasado. El recorrido deja claro que Washington busca consolidar alianzas en Sudamérica en un momento de creciente influencia de China y otros actores en la región.
Para Ecuador, recibir al secretario de Estado por segunda vez en un año no es poca cosa. Significa que el país ocupa un lugar importante en la agenda de seguridad de Estados Unidos en América del Sur — y eso puede traducirse en más recursos, tecnología y respaldo diplomático para enfrentar la crisis de violencia que el gobierno de Noboa ha convertido en su prioridad número uno.