2026-09-23 · Prensa Latina
Noboa ofrece la base Taura a EE.UU., Brasil y la UE para operaciones militares conjuntas

En una entrevista con Bloomberg TV durante la Asamblea General de la ONU, el presidente Noboa propuso usar la Base Aérea de Taura en Guayas como sede de la cooperación militar internacional contra el crimen organizado.
El martes 22 de septiembre, en plena 81ª Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, el presidente Daniel Noboa hizo una propuesta que podría cambiar la dinámica de la seguridad regional: abrir la Base Aérea de Taura, en la provincia del Guayas, para que fuerzas de Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea operen desde allí en la lucha contra el crimen organizado.
La lógica detrás del planteamiento es sencilla pero revela una visión estratégica más amplia. La base Simón Bolívar, que actualmente recibe colaboraciones internacionales, está pegada al aeropuerto comercial José Joaquín de Olmedo en Guayaquil, lo que genera conflictos operativos constantes. Taura, en cambio, es una instalación puramente militar donde esas fricciones no existen. "Estamos trabajando con Estados Unidos, así como con Brasil y la Unión Europea, para tener algún tipo de cooperación entre las naciones para estar en Taura y no necesariamente en Guayaquil", declaró Noboa en la entrevista con Bloomberg TV.
La propuesta llega en un momento en que Ecuador ha convertido la lucha contra el narcotráfico en el eje central de su relación con el mundo. En los últimos meses, Washington declaró organizaciones terroristas a varios grupos criminales ecuatorianos y comprometió decenas de millones de dólares en apoyo a la seguridad. Ahora Noboa va un paso más allá: poner infraestructura concreta sobre la mesa para que los aliados internacionales tengan una base de operaciones real en suelo ecuatoriano.
Si la idea prospera, Ecuador podría convertirse en un nodo regional de operaciones antinarcóticos en el Pacífico Sur, con socios de tres continentes coordinando desde Guayas. Para los ecuatorianos que han vivido de cerca la violencia generada por estas redes criminales, la apuesta de Noboa representa una señal clara: el país no piensa enfrentar este problema solo.