2026-09-28 · Diligence EC / Latin America Risk Report
Trump evalúa prohibir el diésel y Ecuador enciende alarmas: más del 80% de su combustible llega desde EE.UU.

Una posible restricción de 90 días a las exportaciones de diésel estadounidense pone a Ecuador ante uno de sus mayores riesgos energéticos: el país importa más del 80% del combustible que necesita desde ese mismo proveedor, con envíos que superan los 93.000 barriles diarios.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está evaluando una prohibición de 90 días sobre las exportaciones de diésel del país, con el objetivo de contener los precios internos del combustible. Para muchos países esto sería una preocupación lejana. Para Ecuador, es una alarma muy directa.
Ecuador es uno de los países de la región más expuestos a esta posible medida. Entre abril y junio de 2026, el país recibió en promedio 93.000 barriles diarios de diésel provenientes de Estados Unidos. En los primeros siete meses del año, ese promedio ascendió a casi 100.000 barriles diarios. El dato más contundente: más del 80% del diésel disponible en Ecuador viene de importaciones, y la gran mayoría de esas importaciones llega desde el norte.
La situación se explica en parte por las limitaciones de la producción local. Las refinerías ecuatorianas apenas cubren una fracción de la demanda: la planta de Esmeraldas, que es la más grande del país con capacidad instalada para 110.000 barriles diarios, opera actualmente al 79% de esa capacidad. El hueco que queda lo llena el mercado externo, y ese mercado externo tiene nombre: Estados Unidos.
El costo de esta dependencia ya se siente en las finanzas del Estado. En abril de 2026, el gasto mensual en importación de derivados del petróleo superó por primera vez la barrera de los 1.000 millones de dólares, según datos del Banco Central. Si Trump concreta la prohibición y Ecuador tiene que buscar otros proveedores de urgencia, los precios de compra subirían y los fletes también, en un mercado donde muchos países de la región estarían compitiendo por el mismo combustible al mismo tiempo.
Por ahora, la medida no ha sido anunciada oficialmente y analistas señalan que su implementación tendría efectos contraproducentes para la propia economía estadounidense. Pero el escenario ya está sobre la mesa, y para Ecuador vale la pena prestarlo atención: la dependencia energética de un solo proveedor es siempre una vulnerabilidad, y este momento lo vuelve a dejar en evidencia.