2026-09-14 · Primicias
Uno de cada cuatro autos que se venden en Ecuador ahora es chino: el efecto sorpresa del TLC

Mientras el camarón ecuatoriano llena los mercados chinos, los autos eléctricos e híbridos fabricados en China ya representan el 27% de las ventas de vehículos nuevos en Ecuador. Así luce el primer semestre del Tratado de Libre Comercio con Beijing: más comercio en ambos sentidos, pero más importaci
Hay una imagen que resume lo que está pasando en las calles de Quito, Guayaquil y Cuenca en 2026: uno de cada cuatro autos nuevos que rueda por Ecuador tiene sello chino. Los vehículos eléctricos e híbridos fabricados en China ya concentran el 27% de las ventas de vehículos nuevos en el país, una cuota que era mínima hace apenas tres años. Detrás de ese dato hay una historia más grande: el Tratado de Libre Comercio firmado con China en mayo de 2024 está transformando la economía ecuatoriana de maneras que pocos anticiparon.
En el primer semestre de 2026, Ecuador exportó a China USD 3.644 millones, un 23% más que en el mismo período del año anterior. El camarón encabeza ese listado con USD 1.917 millones — más de la mitad de todo lo que el país envía al gigante asiático —, seguido por los minerales: cobre y plomo que salen de las minas de la amazonía suroriental. China se ha convertido en el principal socio no petrolero de Ecuador y el segundo destino comercial total, superando a la Unión Europea en ese rubro.
Pero las importaciones desde China crecieron todavía más rápido: un 28%, llegando a USD 4.472 millones. El resultado es un déficit comercial de USD 828 millones con Beijing en solo seis meses. Lo llamativo es el contraste: antes de que el TLC entrara en vigor, Ecuador tenía un superávit de USD 277 millones con China. En cuestión de dos años, esa balanza dio vuelta. Los automóviles son el principal rubro importado, con USD 819 millones en autos chinos —eléctricos, híbridos y de combustión— que llegan al país pagando aranceles cada vez más bajos gracias al tratado.
El camarón, producto estrella de esa relación, también tuvo su capítulo complicado. Entre octubre de 2025 y enero de 2026, ocho empresas camaroneras ecuatorianas fueron suspendidas por las autoridades sanitarias chinas tras detectar problemas de contaminación en embarques. Para agosto de 2026, ocho habían sido rehabilitadas, pero seis permanecían suspendidas. Ese episodio recordó que los estándares chinos son exigentes y que el acceso al mercado más grande del mundo no es automático ni está garantizado para siempre.
Lo que queda claro, visto el conjunto, es que la relación económica con China ya no tiene marcha atrás. Ecuador vende más, pero también compra más — y eso genera debate entre los productores locales que ven cómo los autos, electrodomésticos y materiales chinos compiten en sus propios mercados. El TLC abre puertas en las dos direcciones. Para los ecuatorianos, el reto de los próximos años será aprender a usar bien las que les convienen.