2026-08-15 · Uber Investor Relations
Pony.ai y Uber llevarán más de 2.000 taxis sin conductor a las calles de Europa

La empresa china de conducción autónoma y la plataforma de transporte más famosa del mundo anunciaron que desplegarán una flota masiva de robotaxis en cinco ciudades europeas, sin nadie al volante.
Uber y la empresa china Pony.ai acaban de sellar un acuerdo que puede cambiar la forma en que Europa se mueve: juntos lanzarán más de 2.000 robotaxis completamente autónomos en el continente. El anuncio llegó el 13 de agosto de 2026 y representa el mayor salto hasta ahora en la carrera por llevar los autos sin conductor a las ciudades europeas a escala real.
La operación ya tiene un punto de partida. En Zagreb, capital de Croacia, funciona desde esta primavera el primer servicio comercial de robotaxis de toda Europa, operado por la empresa local Verne. Los pasajeros piden su viaje desde la app de Uber, el auto llega sin nadie al volante, y la tecnología de Pony.ai se encarga de todo lo demás. A este piloto croata se sumarán cuatro ciudades europeas más — cuyos nombres aún no han sido revelados — y también hay planes de expansión hacia el Medio Oriente.
¿Y quién es Pony.ai? Una empresa fundada en 2016 que ya ofrece servicios de robotaxi completamente sin conductor en cuatro grandes metrópolis de China. Su tecnología es de Nivel 4, la categoría que significa que el vehículo maneja solo en prácticamente cualquier situación sin que un humano tenga que intervenir. Uber, por su parte, aporta lo que mejor conoce: la plataforma de reservas, los pagos y el servicio al cliente. La flota física en cada ciudad la gestionan socios locales.
El CEO de Pony.ai, Dr. James Peng, declaró que la combinación de la tecnología probada de su empresa con el alcance global de Uber les permitirá construir operaciones comerciales sostenibles a escala en Europa y más allá. Desde Uber, Sarfraz Maredia, responsable global de Movilidad Autónoma, destacó que la alianza une tecnología avanzada con la plataforma híbrida de Uber y la excelencia operativa para expandirse con rapidez a nuevas ciudades.
Para el viajero de a pie, el mensaje es directo: en los próximos años, pedir un taxi en varias ciudades europeas podría significar subirse a un auto que va solo, sin chofer, guiado únicamente por cámaras, sensores y algoritmos. La era de los robotaxis a gran escala acaba de dar su mayor paso fuera de China y Estados Unidos.