2026-10-17 · BleepingComputer
Un ingeniero de OpenAI instaló un micrófono espía en la sala de los jefes — y la propia IA lo descubrió

Un empleado de OpenAI fue arrestado por el FBI tras esconder un dispositivo de grabación detrás de un televisor en una sala de reuniones ejecutivas en San Francisco. Lo más sorprendente: fueron los propios modelos de IA de la empresa los que identificaron al sospechoso.
Lo que parecía una escena de película de espionaje resultó ser completamente real. El pasado 30 de septiembre, el equipo de seguridad de OpenAI encontró algo inesperado detrás del televisor de una sala de reuniones exclusiva para ejecutivos en San Francisco: un pequeño dispositivo de audio oculto entre papel higiénico y conectado a un puerto USB.
La empresa utilizó sus propios modelos de inteligencia artificial para investigar quién había instalado el aparato. El análisis apuntó a Abdulrahman Alfozan, un ingeniero saudí de 35 años que trabajaba en OpenAI desde julio de 2025. Según los investigadores, las cámaras de seguridad lo captaron merodeando esa sala en varias ocasiones, sin tener ninguna autorización para estar ahí.
El 5 de octubre, el equipo encontró un segundo dispositivo similar en una bolsa que Alfozan había dejado olvidada en otra parte del edificio. Cuatro días después, el FBI lo detuvo. Enfrenta cargos por interceptar ilegalmente comunicaciones privadas, lo que podría significar hasta cinco años de prisión y una multa de 250,000 dólares.
OpenAI confirmó que despidió al empleado y remitió el caso al FBI. La empresa aclaró que no hay indicios de que el individuo haya accedido ni filtrado código fuente, modelos de IA ni datos de clientes. El giro más llamativo: fue la propia inteligencia artificial de OpenAI la que ayudó a identificar al sospechoso, convirtiendo al acusado en víctima de la misma tecnología que pretendía espiar.